L.S.M, venezolana, vivió una pesadilla como trabajadora en el local de Central Mayorista de Pudahuel, de Walmart Chile, y que tras denuncia de la licenciada en administración de 39 años, ahora tiene que indemnizarla con pago de 17 millones de pesos por acoso laboral y falta de medidas preventivas.
La Corte de Apelaciones de Santiago desestimó el recurso de la compañía y ratificó el pago tras desestimar el recurso de nulidad que interpuso la empresa para intentar revocar la sentencia del 1° Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago que acogió la denuncia.
El caso tiene su origen el 7 de diciembre de 2024, cuando L.S.M interpuso una denuncia de tutela por “vulneración de derechos fundamentales con ocasión del despido, cobro de prestaciones laborales, enfermedad profesional y daño moral y en subsidio como autodespido”.
L.S.M. se desempeñaba como Control de tienda cuando a fines de 2023 la salida con licencia de su jefatura trajo consigo “un cambio significativo en el entorno laboral”. Es en ese contexto que cuatro compañeras “se aprovecharon de la situación para realizar un constante acoso y abuso en contra de la demandante”, según se lee en el documento de la denuncia.
El acoso va desde constantes burlas por su discapacidad en la mano derecha, cambios de horarios sin previo aviso, insultos verbales, persecución mediante las cámaras de seguridad de la empresa, sobrecarga de trabajo y maltrato verbal.
La ignoraron
L.S.M. acudió al departamento de RR.HH. sin obtener respuesta. Desde Walmart le solicitaban pruebas físicas del “bullying” por parte de estas cuatro compañeras de trabajo con las cuales ostentaban el mismo cargo laboral.
Tras recopilar evidencias, acudió al Comité de Ética de la empresa desde donde también respaldaron el diagnóstico de acoso laboral determinado por la Mutual de Seguridad, pero aun así no tomaron las medidas. Frente a ello se autodespidió, esto de acuerdo con lo estipulado en el artículo 489 del Código del Trabajo, según señala el documento de la denuncia.

“Ellos no me prestaban atención, decían que era mentira, que yo tenía que buscar pruebas físicas. Cuando yo encontré las pruebas ya había pasado más de un año, o sea yo ya estaba afectada psicológicamente incluso recibiendo tratamiento por la Mutual por ansiedad y para poder dormir”, comentó L.S.M. en conversación con Pulso, suplemento de investigación de La Tercera.
Me decían ‘lo vamos a ver’ y yo lo único que hacía era llorar, yo ya no quería volver. Entonces cuando me tuve que reincorporar quedamos en el mismo turno, y el bullying era peor porque me decían: “sapa”, “chismosa”, que conté lo que estaba pasando; me trataron peor. De hecho después me enteré de que me molestaban también porque yo era extranjera”, aseguró.
En detalle, la jueza Yelica Montenegro Galli, instruyó a la empresa de capitales estadounidenses a pagar “$4.824.978 por indemnización contemplada en el artículo 489 del Código del Trabajo; $804.163 por indemnización sustitutiva del aviso previo; $4.020.815 por indemnización por años de servicios más el recargo del 50% de recargo equivalente a $2.010.407″, se lee en el fallo.
De la misma forma y “dado que la demandada ha incurrido en incumplimiento del artículo 184 del Código del Trabajo, deberá pagar la suma de $5.000.000 por concepto de daño moral; $536.108 por feriado legal y $300.220 por feriado proporcional”. En suma, el total corresponde a $17.496.691, más reajustes e intereses.







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