Deportación masiva de venezolanos en Colombia: ¿Pase de factura o defensa de la soberanía?

Deportación masiva de venezolanos en Colombia: ¿Pase de factura o defensa de la soberanía?

Con suma contundencia actuó el gobierno de Iván Duque en contra de un grupo de 59 venezolanos que habrían enarbolado la bandera de la destrucción y el vandalismo durante las recientes manifestaciones populares en algunas ciudades neogranadinas.

El reporte del diario El Tiempo detalla que los venezolanos fueron trasladados hacia Catam y luego expulsados del país por la zona del Arauca.

Sobre las 7:00 am de este lunes llegaron al aeropuerto militar de Catam para ser expulsados del país por «afectar las manifestaciones en el marco del paro nacional».

Con apoyo de la Fuerza Aérea Colombiana, según El Tiempo, y en coordinación con Migración Colombia, uniformados de la Policía de Bogotá trasladaron a los ciudadanos venezolanos, que fueron deportados «por generar vandalismo y violencia en la capital colombiana», hasta su país de origen.

En cinco buses custodiados con varias patrullas de la Policía y de Migración Colombia fueron trasladados desde un centro de reclusión y protección hasta el occidente de Bogotá.

La medida, según Migración Colombia, se toma de manera “discrecional y soberana, todo vez que según los reportes entregados por las demás autoridades, venezolanos estarían realizando en Colombia una serie actividades que podrían en riesgo el orden público y la seguridad nacional”.

Según el director General de Migración Colombia, Christian Krüger Sarmiento, la expulsión se hace con el propósito de mantener el orden y la seguridad en todo el territorio nacional, así como preservar la imagen de aquellos venezolanos de bien, que se encuentran trabajando en nuestro país.

“No vamos a permitir que ningún ciudadano extranjero afecte nuestra tranquilidad. Hemos respetado su participación dentro de las marchas. Les hemos tendido la mano a aquellos, que como el pueblo venezolano, lo han necesitado. Pero lo que no vamos a tolerar, es que un grupo de desadaptados venga a afectar la seguridad de nuestras ciudades, generando, de paso, brotes de xenofobia, con estas acciones, ya que dañan el nombre de aquellos venezolanos vienen trabajando por un mejor país».

Los 59 venezolanos fueron trasladados abordo de un avión de la Fuerza Aérea de Colombia hasta la población de Puerto Inírida, en el Guainía, en donde abordaron un buque de Armada Nacional que los transportó hasta San Fernando de Atabapo, lugar en donde se entregaron a las autoridades venezolanas.