Miguel Ángel Millán, el venezolano que con sacrificio levanta el emporio radial criollo más grande de Chile

Miguel Ángel Millán, el venezolano que con sacrificio levanta el emporio radial criollo más grande de Chile

La radio venezolana en Chile tiene en Miguelangel Millán Reyes un verdadero referente y eso se debe principalmente gracias a una labor de 6 años compuesta por una enorme pasión para construir y una gran fortaleza para no claudicar en búsqueda de los sueños.

Miguelangel es el Director General de Radio Chévere, la única radioemisora criolla con tres cabinas a lo largo del territorio chileno y el medio de comunicación de venezolanos en Chile de mayor alcance, con una plataforma digital de gran calidad.

“Somos del tamaño del compromiso. Lo que se viene es desarrollar nuestra cabina y corresponsalías en el norte de chile, en donde realizaremos un plan piloto para una futura cabina. Además, ya empezamos a dar los primeros pasos para Radio Chévere Televisión. Durante el último trimestre del año estaremos con la puesta en escena desde Santiago”, informa este sucrense de 39 años y ejemplo de constancia y empeño.

Pero la historia de Millán Reyes no siempre tuvo el sabor del éxito. Debió superar muchos obstáculos y caídas para llegar a donde se encuentra.

Aterrizó en Chile el 7 de abril de 2015 tras ser víctima de un secuestro y en busca de una mejor calidad de vida. Quería paz y estabilidad económica. Fueron, en sus palabras, meses buscando la manera de poder emigrar, pero el tema económico lo frenaba. “Vendí mi auto y todos mis artículos personales para poder comprar un boleto de avión con destino a Santiago de Chile. Fue un vuelo con cuatro escalas y más de 32 horas para llegar a Chile. Llegué con lo mínimo. Me alcanzó para un mes de arriendo y de alimentos mientras conseguía trabajo”, recuerda.

Sacrificios, escalera para el éxito

Su primer empleo lo consiguió el día 22 de su estancia en Chile.

“Viví días de angustia y presión familiar desde Venezuela. Perdí 30 kilogramos en dos meses, tratando de comer lo mínimo para ahorrar y hasta poder conseguir ese ansiado trabajo. Recuerdo mis continuas caminatas con amigos. Eran más de 20 kilómetros diarios entregando currículos desde Santiago Centro a Las Condes”, detalla al tiempo que agradece al Instituto Católico Chileno de Migración por ubicarlo en su primer empleo como recepcionista nocturno en un hotel de Providencia.

“Mi trabajo en el hotel era los fines de semanas y por las noches, lo que me obligó a tener que buscar otro empleo de lunes a viernes en el día. Luego de 15 días conseguí en una tienda de ropa deportiva como vendedor. Trabajaba de lunes a viernes de las 10:00 de la mañana hasta las 8:00 de la noche y luego me iba al trabajo del hotel que empezaba a las 9:00 pm hasta las 7:00 del otro día, ¿Qué si dormía? Se hacía el intento en una silla (con un ojo abierto y otro cerrado), pero era un sacrificio que valía la pena: Generaba ingresos, enviaba dinero a mi familia en Venezuela y empezaba a mejorar mi calidad de vida en Chile”, cuenta este licenciado en Administración Comercial.

El único día de descanso de Miguelangel era los domingos, pero a veces lo utilizaba, sobre todo en invierno, para trabajar en la nieve como intérprete. Así, luego de un año, consiguió un trabajo como asistente administrativo en una cadena de cafeterías, también en Providencia. Renunció a los dos trabajos y se quedó con el nuevo que incluso ofrecía mejor horario y pago, lo que le permitió en 2017 visitar a su familia en Venezuela. El esfuerzo siempre ofrece resultados.

Una nueva oportunidad laboral le permitió desembarcar en Puerto Montt, en la Región de Los Lagos, donde inicialmente se desempeñó como personal administrativo de la Universidad/Instituto Profesional AIEP, y luego como docente en la Escuela de Economía.

La radio, una pasión

Ya con estabilidad financiera, Millán Pérez, quien entre otros oficios en Venezuela se desempeñó como productor de contenidos para diferentes radios (Guatamare FM, Radio Los Llanos FM y el Circuito Global Net, decidió apostar en grande por un proyecto comunicacional y así se fue consolidando Araguaney Radio, proyecto que intentó en varias oportunidades llevar a cabo, pero que no avanzaba por el tema económico.

“Durante más de 6 meses realicé horas extras como administrativo y docente para poder adquirir los primeros equipos. Los primeros meses fueron difíciles ya que tenía que aportar más de 50% de mi sueldo para pagar los gastos asociados a la radio. Entonces arrendé una casa en un sector algo rural en Puerto Montt y la convertí en Araguaney Radio. Fue así como un pequeño espacio improvisado se convirtió en una cabina radial”, resalta Miguelangel.

En sus palabras, el producto generó buenas sensaciones al identificarse como la primera radio de venezolanos en el sur de Chile. Cada día, afirma, se sumaban más oyentes. “Armamos un equipo de productores, locutores y periodistas que estaba en todos los sitios donde estaba un venezolano con alguna actividad y de esa manera empezó a llegar la publicidad y el crecimiento era inminente. Llegamos a tener más de 9 programas con producción totalmente criolla en Puerto Montt. Después de 1 año y medio trabajando casi a pérdida logramos obtener saldos verdes”, rememora.

En paralelo, Millán Pérez creó una Productora de Eventos llamada Dublín Producciones, que permitió generar dos megaconciertos en Puerto Montt en 2019. “El crecimiento se hizo sostenible y nos lanzamos a la conquista de la Antártida Chilena, abriendo nuestra segunda cabina radial en la Ciudad de Punta Arenas”, agrega.

En ese camino, Radio Chévere siempre fue un rival radial difícil de superar por operar en Santiago, donde se concentra el 80% de los venezolanos, además de ser la primera radio creada en Chile.

El plan, comenta, era llegar a Santiago en 2022 como Araguaney Radio, pero los antiguos dueños de Radio Chévere contactaron a Miguelangel para ofrecerles la radio en venta, después de ver todo el trabajo que hacían desde el sur. “Fueron intensas negociaciones por casi cuatro meses hasta que llegamos al acuerdo final. Una oportunidad de crecimiento que no podíamos postergar. Se realizó la compra de Radio Chévere y procedimos a la fusión de las dos radios”, expresa y resalta que el secreto es la forma de hacer radio a la venezolana, con música y participación activa.

Y este es su mensaje final: “Los venezolanos somos un recurso humano de gran valía no solo para Chile sino para todo el mundo. Sigamos aprendiendo lo que tengamos que aprender y enseñando todo lo que nuestra educación en Venezuela nos permitió adquirir. Humildad antes que nada y todo llegará. Nuestras publicidades son en su mayoría son de emprendedores, hemos visto crecer a muchos que empezaron con alguna venta ambulante y ahora tienen empresas de distribución. Sí se puede. Solo hay que ser constantes y positivos”.