El pueblo que nunca se rinde

El pueblo que nunca se rinde

Tras los resultados en las elecciones argentinas, los venezolanos fijan su atención en los signos vitales de la economía. Del desencanto pasaron a tratar de alimentar sus esperanzas.

Lorena Rubio
Periodista

A una semana de las elecciones en Argentina, la hecatombe prevista si el peronista Alberto Fernández se alzaba con la presidencia, como efectivamente pasó, quedó hasta ahora en un mal presagio.

Los mercados financieros de Argentina aún esperan indicios de cuáles serán las políticas económicas y financieras que llevará adelante el presidente electo a partir del 10 de diciembre.

La caída de la bolsa y un aumento desmedido del tipo de cambio era lo previsto. Sin embargo, pasaron los días y los mercados se mantienen en calma; el dólar también, frenado por la ampliación de las restricciones cambiarias, medida anunciada la misma noche de los comicios, y que incluso ha mantenido a raya el llamado dólar blue o dólar paralelo.

¿Qué pasa en la calle? No he podido evitar comparar las reacciones de las personas después de unas elecciones en Venezuela con las de Argentina. pocos comentan al respecto. Cuando en el país caribeño pasaban los días y el tema electoral seguía llenando las conversaciones cotidianas, acá ni se mencionan. Han sido más comentados los resultados de los partidos de fútbol o finales de series de TV, que la elección de quienes tomarán las riendas del país el próximo año.

La gente está trabajando, metida en su rutina.

Por otro lado, los venezolanos radicados en Argentina, que según las últimas cifras oficiales, rondan los 200.000, también han calmado sus ánimos, caldeados por el retorno de la izquierda al poder sureño.

Previo a los comicios, ese mismo día y hasta un par de días después, las redes de venezolanos en Argentina estuvieron inundadas de mensajes en contra de los Fernández, sobre todo de Cristina. De hecho, tras los resultados, prevaleció en algunos la idea de buscar otro rumbo, lejos de la sombra socialista.

Sin embargo, eso también se ha calmado. Y es que se deben tomar en cuenta ciertos aspectos antes de hacer maletas, como el hecho de que el nuevo presidente ganó con un margen menor al esperado y que no posee mayoría en el Congreso, lo que le impedirá hacer cambios drásticos en lo inmediato. Hoy en día los mensajes son de optimismo, de seguir trabajando enfocados en salir adelante y sobre todo de que el venezolano nunca se rinde.