Investigación demuestra que extranjeros no amenazan plazas de empleo en Chile

Investigación demuestra que extranjeros no amenazan plazas de empleo en Chile

Chilenos aumentan percepción negativa de los migrantes por miedo a perder el trabajo. En el libro el estudio «Mitos y realidades sobre el empleo migrante en Chile», el economista Juan Bravo desmonta la premisa.

Raúl Semprún – Foto: Cortesía OIM

En Chile, el prejuicio contra la migración aumenta, de acuerdo con un reciente estudio de la consultora Activa Research, según el cual 51 de cada 100 nacionales cree que los extranjeros traen repercusiones negativas para la nación.

El estudio, publicado a principios de octubre, tras entrevistas por internet a 1.061 personas a través del panel OpinandoOnline, con muestras en hombres y mujeres mayores de 18 años pertenecientes a todos los estratos de Santiago y regiones, revela que la población está muy en desacuerdo o en desacuerdo con la inmigración en Chile, mientras que un 31% está muy de acuerdo o de acuerdo.

Según explican los investigadores, en este estudio se utilizó la escala de distancia social que mide la expresión del prejuicio negativo hacia los inmigrantes. Por ejemplo, gran distancia social lleva a mayor prejuicio, y la baja o nula distancia social lleva a menos prejuicio.

La investigación resalta que 54% tiende a pensar que la inmigración generará más desempleo en los chilenos. Sin embargo, esta percepción, es torpedeada en el libro «Migración en Chile: Evidencia y mitos de una nueva realidad», editado por el académico Nicolás Rojas, de la Universidad Alberto Hurtado, y José Tomás Vicuña, director nacional del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM).

En este documento, además de exponer el aporte de los inmigrantes en el Producto Interno Bruto (PIB), también se aborda la inserción laboral de los extranjeros y su impacto en la productividad, aspecto abordado en el capítulo «Mitos y realidades sobre el empleo migrante en Chile», que desarrolló el economista Juan Bravo.

Más producción, más empleos

En Chile se calcula residen cerca de 1,2 millones de inmigrantes, lo que representa cerca del 7 por ciento de la población total del país. Según estimaciones realizadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y el Departamento de Extranjería y Migración serían 1.251.225 los extranjeros viviendo en territorio nacional.

“Si bien la llegada de inmigrantes aumenta la oferta de trabajo, también se incrementa la demanda por bienes y servicios, lo que exige un alza de la producción y, por ende, de los puestos de trabajo. El aumento de la producción generado por la llegada de trabajadores migrantes corresponde, por tanto, a crecimiento económico”, destaca Bravo en un foro a principios de mes en el diario El Mercurio.

Bravo insiste en que a la luz de la evidencia empírica y los datos duros, los temores respecto del impacto de la inmigración sobre los trabajadores nativos son, en general, infundados en la actualidad. Además, precisó que de los nacidos en Chile el 58,3 por ciento tiene participación laboral, mientras que de los extranjeros, el 81,3 por ciento.

Otro estudio liderado por el economista, denominado Informe laboral de migrantes, adelantaba en 2016 lo planteado por los investigadores.

“Los datos muestran que los inmigrantes representan una proporción muy pequeña del empleo total: sólo 2,1% de los ocupados provienen de otros países. De acuerdo a la evidencia empírica internacional, en promedio, se aprecian efectos negativos de la migración sobre los trabajadores nativos cuando existe al menos un 10% de participación de los migrantes en el empleo. En este sentido, no sorprende que la evidencia empírica para Chile muestre efectos nulos de la inmigración tanto en salarios como en empleo para los trabajadores nativos”.

Sólo en servicio doméstico

El examen de las cifras muestra que sólo una categoría ocupacional tiene una participación porcentual superior a dicho umbral: personal de servicio doméstico puertas adentro, en donde los inmigrantes tienen una participación en torno al 22%.

Al analizar los datos de cesantía en este segmento, se aprecia que esta se ubica en apenas 1,2% al trimestre septiembre-noviembre 2016, es decir, que para todos los efectos económicos y prácticos se encuentra en pleno empleo. Al mismo tiempo, los trabajadores de dicho segmento han visto un aumento de sus remuneraciones reales en el periodo 2010-2015 de 29,3%, cifra muy superior al incremento de los ingresos laborales promedio de 17,9%.

“En definitiva, en el único tipo de empleo en donde, en principio, se podría sospechar de efectos perniciosos sobre los trabajadores nativos se observa que, contrario a ello, está en pleno empleo y ha ocurrido un fuerte incremento de remuneraciones. Por tanto, a la luz de la evidencia empírica,  los datos duros revelan que los temores respecto al impacto negativo en materia laboral de la inmigración sobre los nativos, son infundados”.

Por el contrario, finaliza el estudio, la evidencia empírica es bastante contundente en mostrar el impacto beneficioso de la inmigración sobre el crecimiento económico, lo cual ocurre a través de varias vías: productividad, capital físico y capital humano.